Salmorejo. Fuente: Turismo Priego de Córdoba
La gastronomía cordobesa es el maridaje perfecto para un viaje por la Subbética. No es lo mismo visitar Zuheros o Iznájar con el estómago vacío que hacerlo tras haber degustado un remojón cordobés o un flamenquín de jamón serrano, por ejemplo.
Lo cierto es que a todo el mundo le gusta el buen yantar. Así que, lo que te propongo es inmiscuirte entre los cordobeses, descubrir tabernas emblemáticas, probar platos típicos y disfrutar del ambiente festivo que se respira en sus calles y plazoletas.
Para poneos en antecedentes y saber el porqué de los platos que hoy en día degustamos es necesario analizar la línea del tiempo. Remontarse a las diferentes civilizaciones que se asentaron en Córdoba y contemplar su legado culinario. Una amalgama de culturas reflejada en una rica y variada gastronomía.
Los romanos introdujeron el oro líquido y, con ello, la tan afamada dieta mediterránea. Tal es el prestigio del aceite de oliva virgen extra que la Mancomunidad de la Subbética atesora tres Denominaciones de Origen: de Priego de Córdoba, de Baena y de Lucena.
La cata de este preciado oro líquido está en auge. Sí tu capricho es realizar alguna puedes reservar en una almazara –lugar donde se obtiene el aceite- y aprovechar para conocer el proceso del aceite.
No obstante, si quieres comodidad, has de saber que en las mesas de los restaurantes directamente hay botellas de aceite de oliva para que cates por ti mismo. Así que, con esta consigna, no te librarás de saborearlo e incluso hacerte “experto” y declinarte por una de sus variedades: Arbequina, Picual… ¿Con cuál te quedas?
Como entrante también destacaríamos el ajoblanco, aunque no es únicamente originario de Córdoba, ya que se puede encontrar en otras provincias españolas. Aún así, es un plato ligero que perfectamente se puede incluir en este sofisticado menú que estamos elaborando.
Los árabes dejaron como seña el uso de los frutos secos, el protagonismo de la verdura y la repostería. Por ello, en la actualidad, los primeros platos están elaborados con verdura de proximidad y de temporada.
Como es el caso del salmorejo, la tortilla de collejas –verdura parecida a las espinacas- o las berenjenas fritas. Esta última receta puede parecer sencilla, pero tiene su intríngulis, ya que las berenjenas tienen que quedar sin grasa y crujientes. Una delicia que seguro querrás repetir.
El queso es otro ingrediente que se puede presentar como entrante, postre o en ensalada. La alternativa perfecta para degustar muchos tipos y variedades es la “Fiesta del Queso Villa de Zuheros” que se celebra a finales de septiembre.
Pero si tu intención son los platos de cuchara, los tradicionales, decántate por un potaje. Eso sí, no son aptos para vegetarianos, pues la mayoría están elaborados con derivados de la matanza del cerdo. De aquí salen las morcillas de sesos, los asientos de lomo o los chicharrones.
Los segundos platos tenemos que “relacionarlos” con los cristianos, a quienes se les achacaba el buen empleo de la carne y las sabias técnicas de conservación. Los años de hambruna hicieron mella, así que no quedó más remedio que ingeniárselas para mantener en buen estado lo que tenían.
De hecho, Priego de Córdoba aún custodia sus Carnicerías Reales, o lo que es lo mismo, el matadero y mercado del siglo XVI.
Es uno de los atractivos turísticos imprescindibles, pues era donde se sacrificaban los animales que luego eran vendidos al público en los puestos junto al pescado. Fue tal la vida que se formó en torno a este lugar que afloraron posadas, tabernas y barberías que aportaban al lugar una gran actividad.
Además tenían conocimientos para aprovechar los recursos de la tierra como la caza. De ahí que de la cocina cordobesa hayan salido platos de perdiz o jabalí.
Para degustar un buen segundo, vinculado a la carne, y que cumpla la premisa de ser popular entre las recetas cordobesas, os propongo el guiso de rabo de toro y los flamenquines. El flamenquín cordobés es un empanado que se elabora en forma de rulo envolviendo la carne con el jamón (similar a un San Jacobo).
Tal y como mencionamos en líneas anteriores, la repostería cordobesa es una herencia árabe. Generación tras generación han triunfado los sabores andalusís y son muchos los turistas que se acercan en esta época del año, próxima a la Navidad, para adquirir los suyos.
El gran surtido de dulces navideños lo tenéis en Rute, donde las fábricas no descansan y el pueblo desprende un aroma que a nadie le amarga.
No obstante, el postre que todos buscan, en cualquier época del año, es el pastel cordobés. Tiene forma circular con bordes trenzados hechos a base de un delicioso hojaldre de cabello de ángel y cubierto de canela y azúcar. Un manjar que nadie rechaza y del cual están muy orgullosos.
Y para no terminar el menú de golpe, reposar y hacer la digestión, os invito a un lingotazo de algún licor o anisado, precisamente, del lugar donde se confeccionan muchos de los dulces navideños, Rute.
Como habéis podido comprobar, saborear Córdoba es acercarse y conocer desde otra perspectiva el paso de la historia y la influencia, en este caso culinaria, que civilizaciones antepasadas legaron a este territorio.
Seguro que hay muchas más recetas y platos tradicionales que no han salido en este post y que nos gustaría conocer. Cada municipio y época del año tiene sus costumbres culinarias que desde aquí os invitamos a que las compartáis, ya que la gastronomía es uno de los reclamos principales para visitar zonas rurales.
Bosco Benítez se desplaza hasta el sur de la provincia de Córdoba, a un auténtico tesoro de la comarca de la Subbética, para adentrarnos en Almedinilla. Allí descubre su esencia a través de su gastronomía y una receta tradicional de la zona: el relleno de carnaval.
El programa esta dedicada a Cabra, localidad situada en pleno corazón de Andalucía, en el Parque Natural de las Sierras Subbéticas. Custodiada por montañas y manantiales, sus calles atesoran un enorme patrimonio monumental. Sus fértiles tierras, regadas por las aguas del río Cabra y del arroyo del Chorrón, han permitido una gran diversidad de cultivos desde tiempos ancestrales. Esta tradición agrícola ha marcado el pasado y el presente de esta población que ha crecido en torno a su huerta, una huerta que es su centro y su alma.
El programa nos presenta a algunos de sus vecinos como Antonio Ramón, un egabrense entregado a la tradición gastronómica de su pueblo, que nos enseñará a preparar dos recetas tradicionales: las patatas en escudella y los gajorros.
Antes de cocinarlos, conoceremos la riqueza de la huerta egabrense y visitaremos junto al presentador del espacio, Bosco Benítez, el Mercado de Abastos, donde conoceremos a Victoria, una vendedora que nos proporcionará varios de los ingredientes para preparar las recetas.
"Tierra de sabores" también descubre el origen del vinagre en una bodega muy especial con Raúl, y admiraremos, de la mano de Jaime, un obrador lleno de historia, donde aún se prepara el pan de manera artesanal.
Por último, Cecilia, la madre de nuestro anfitrión, es la encargada de proporcionar a Bosco Benítez, uno de los elementos claves para elaborar los gajorros. Todo un recorrido por la diversidad culinaria de Cabra que, nos permitirá disfrutar de sus rincones más emblemáticos de la mano de sus propios vecinos.
Nos hemos reencontrado con Antonio Ramón Jiménez, vecino de Cabra (Córdoba) y hemos preparado junto a él sashimi de caballa y ciervo con remolachas asadas. Dos recetas únicas en un programa lleno de complicidad, anécdotas y mucha emoción.
Programa dedicado a la localidad cordobesa de Carcabuey, descubre su esencia a través de dos recetas tradicionales del lugar, potaje de judías amonás y chanfaina
De la mano de Bosco Benítez, “Tierra de sabores” viaja hasta Encinas Reales en Córdoba, desde donde celebra la noche más especial del año acompañado de una entrañable asociación liderada por Paco Migueles, que nos enseña a preparar albóndigas de carne de puchero como manda la tradición.
Bosco visita un huerto donde conoce los cultivos cercanos al pueblo, vive el ambiente navideño que se respira en los negocios locales y asiste al ensayo del coro que tiene preparado un villancico. Además, conocemos la tradicional chocolatada con sopaipas y damos un paseo por su espectacular Belén Viviente.
Todo un paseo por el recetario de Encinas Reales que nos lleva también a conocer sus tradiciones y costumbres, que se mantienen vivas gracias a Paco, a “Los Apañaos” y a sus increíbles vecinos.
Bosco Benítez viaja a Iznájar en la provincia de Córdoba para preparar dos platos tradicionales, la sobrehúsa y las albóndigas de leche. Además, nos muestra un huerto lleno de productos únicos, una ganadería muy especial, una quesería que preserva las costumbres de antaño y la belleza de sus calles.
“Tierra de sabores” se desplaza a la localidad cordobesa de Luque para conocer la vida y costumbres de sus vecinos y preparar dos recetas con el sabor más tradicional: manitas de cerdo ‘a la manera de Antonia’ y mojete de papas.
Luque, situado al sureste de la provincia de Córdoba, ilumina la comarca de la Subbética gracias a la blancura de sus calles. Vigilado de cerca por su imponente y restaurado castillo, es uno de los pueblos más antiguos de la región.
Bosco Benítez nos lleva a conocer a Antonia Molina, que nos enseña dos recetas locales con el sabor de siempre: manitas de cerdo ‘a la manera de Antonia’ y mojete de papas.
Antes de prepararlas, nuestro presentador disfruta de una animada jornada de mercado donde se vende la mejor carne y visita un huerto que combina tradición y modernidad, además de pasear por los preciosos rincones de este pueblo cordobés.
Al sureste de la provincia de Córdoba, en el corazón del Parque Natural de la Sierra Subbética, se erige Priego de Córdoba, una de las villas con mayor encanto y belleza de la provincia. Un pueblo que guarda un gran patrimonio cultural y gastronómico. Allí, Bosco Benítez nos descubrirá la esencia del lugar a través de la elaboración de dos recetas tradicionales: el mojete de espárragos y los palillos de leche.
Programa especial de Navidad de "Tierra de sabores", dedicado a Rute, un municipio con un gran patrimonio gastronómico.
Al sur de la provincia de Córdoba, a los pies de la sierra que lleva su nombre, se encuentra Rute, pueblo de tradiciones gastronómicas incomparables y originales. Sus museos de artes culinarias llenan de aroma las calles empedradas de su casco histórico.
Bosco Benítez da a conocer, de la mano de Anselmo Córdoba, un fiel seguidor de la cocina de toda la vida, dos recetas con el sabor de siempre: el perol cordobés y el bollo de lata.
"Tierra de sabores" se desplaza hasta Zuheros (Córdoba) para que Bosco Benítez cocine junto a una paisana dos platos del recetario tradicional, en este caso, cachorreñas y magro ‘al doraíllo’. Pero antes de elaborar estos dos platos nuestro presentador conoce los secretos de las mejores setas de la zona, visita un negocio familiar en plena expansión, recorre cada uno de los rincones de este bello pueblo cordobés, degusta el mejor queso y, finalmente, talla madera de forma artesanal para conseguir utensilios para la cocina.